El reencuentro

Fue una de esas noches que pasas con insomnio, maquinando ideas, a la deriva en eso que llaman sueños, donde todo es posible. Cuando menos lo esperas te tenés que levantar pero no te sientes cansado, posiblemente de la emoción que te desborda el cerebro con endorfinas.

En la mañana sentado en el pequeño comedor, en la esquina de la cocina, miraba a través de la ventana aquel árbol frondoso y cargado de manzanas -cómo me gusta ese árbol!- Un café negro, un tekoka con fiambres y queso, no más.

Caía un chubasco pero ni eso pudo distraerme, total que acá no duran las eternidades que en mi terruño. Luego de lavar mi plato y taza bajé al sótano por unas botas de hule.

Un cuarto para las once de la mañana, es tiempo de partir. De camino el sol trataba de abrirse paso entre los nubarrones, estaba determinado que era una señal, una buena.

Habían pasado solo unos días desde que la ví, esa vez sí con algo de indiferencia como queriendo olvidarla, y al mismo tiempo con cierta nostalgia.

Mientras nos acercabamos mis latidos se aceleraban. Esta vez iba a palparla mientras escuchaba su historia.

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Hej då sommar (Adiós verano)

Agosto  casi se acaba y con él el verano 😦

ICA (la cadena de supermercados más extendida de Suecia) lo retrata, una vez más de manera graciosa -soy fan de los anucios de ICA por eso-. En el mensaje final se lee “Sommaren är över. Välkommen tillbaka”, lo que significa: “El verano se acabó. Bienvenidos de regreso”

Irónicamente cuando hay mejor clima muchos suecos emigran en bandadas hacia países más cálidos, entre los preferidos: Tailandia, Turquía, España (Islas Canarias y Mayorca), Francia, Grecia, Croacia y Estados Unidos (Miami), muchos con el objetivo de traerse aparte de los recuerdos y las fotos un envidiable bronceado.

Derechos de imágen Ving.se

Las vacaciones (semester), por lo general son de 4 semanas pagadas, como mínimo, en el caso de los asalariados.

Algunos se esperan a agosto y setiembre para conseguir precios más económicos sin embargo son los menos ya que la mayoría de trabajadores se reincorpora a sus labores y para muchos estudiantes también inicia el curso lectivo. Este también es un buen momento para conseguir empleo o cambiar el actual.

Los comercios rematan sus excedentes de mercadería de verano (buen momento para comprar artículos y ropa deportiva!). Al mismo tiempo se mueve toda la mercadotecnia para seducirnos a comprar lo “necesario” para “sobrevivir” esta etapa de transición hacia el invierno.

El sol todavía brilla pero no calienta como antes, el aire se siente frío y en ocasiones llueve, señal inequívoca de que el verano dijo adiós y que es momento de sacar los abrigos del clóset.